lunes, 7 de enero de 2008

Para recordar... y recordarle a los de La Revista

Esto sucerdió en una época donde los medios de comunicación no se vendían. Este texto es copiado del siguiente link, pero por si las moscas (y por si lo borran los culeyes).

http://www.larevista.com.mx/ed411/nota1.htm

La Revista Peninsular, Edición 4115 de Septiembre de 1997. Mérida, Yucatán, México
Ya sabe lo que se siente...
Por Esto! ¿Difama a Ricardo Dájer?
Ricardo Dájer... antes y después
Incómodo y molesto, como se siente la mayor parte de la sociedad yucateca desde que apareció a la luz como fruto de un proyecto corrupto de oscuros intereses, el C.P. Ricardo Elías Dájer Nahum, secretario de Fomento Económico del gobierno del Estado, protagonizó la semana pasada una serie de dimes y diretes en el vocero de la corrupción, el Por Esto!, al que censuró porque se refirió con todo dolo a varios asuntos presuntamente irregulares en los que se ha visto involucrado.
La variedad de informaciones que lastimaron la reputación del funcionario público, aluden a una serie de manejos de tipo administrativo en los que pudiera estar relacionado el que fuera líder de la Concanaco, durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
Igual que hace nueve años, cuando a raíz del huracán Gilberto se vio envuelto en un escándalo por la venta de huevo donado por avicultores de Puebla siendo presidente de la Cámara de Comercio de Mérida, de nuevo el Sr. Dájer es señalado públicamente con un dedo acusador por la comisión de algo indebido.
En ese tiempo, septiembre de 1988, en correspondencia con lo serio y objetivo de aquella información -que debió admitir como cierta-, abanderó un movimiento en contra del periódico que osó sospechar de algo turbio y arremetió en todo lo que pudo cerrándole las puertas de sus empresas y ordenando que otros lo hicieran.
Han pasado ya nueve años -de hecho, la semana próxima se cumplen- de que el Diario de Yucatán informó que el alimento enviado luego del "meteoro del siglo" por un grupo de poblanos, se expendía en tres supermercados en vez de haberse donado a quienes lo necesitaban. La justificación de ese tiempo, aunque válida, fue que era mejor venderlo y entregar el dinero al fondo respectivo, que distribuirlo por lo complicado de esa operación. Eso, sin embargo, ya es historia.
Ahora, el periódico que difunde lo que conviene a los intereses del gobierno actual se apresta a delinear la que sería una segunda versión de este nuevo político y viejo empresario. Pero quizá es la segunda parte de una misma historia.
Varias semanas después de que LA REVISTA dio a conocer (en la edición 394 de mayo pasado) que las oficinas de la Contraloría y de Auditoría del gobierno del Estado pasarían a un enorme edificio donde antes funcionó la Plaza Las Américas, pagando millonaria renta a un pariente del Sr. Dájer -tema del que también se ocupó al día siguiente el periódico Novedades-Reforma-, el periódico oficial abordó la misma información.
Días después, hizo otras críticas al mismo personaje, a quien fustigó por detalles de su actividad profesional y pública, para luego volver a señalar que de nuevo traficaba con sus influencias al haber alquilado un predio a la delegación de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Además, lo relacionó con una constructora cuya razón social es Galesi, y al recordar el caso del edificio Oasis, advirtió que eso constituye un delito, puesto que el gobierno del Estado cubre presuntamente la renta de esa delegación federal, y él es funcionario de aquél.
Ante ello, el Sr. Dájer se defendió con una carta que envió al director del pasquín el 29 de agosto, pero que apareció dos días después. En su parte central, luego de la rigurosa reverencia que produce el temor al medio que lo ataca, simplemente dice que lo calumnian en diversas ocasiones, pero no desmiente nada de lo que le han señalado.
Pide que le den "los generales" del autor de la columna que lo acusa, o en su caso la identidad de quien usa el seudónimo, a fin de poder esclarecer cada uno de los señalamientos.
En respuesta, 24 horas después, en la misma columna a la que pide identificar, se vuelve a señalar su caso, sólo que ahora, por enésima ocasión, se vuelve a burlar de él y le advierte que "está ahí para oír quejas y para servir al público" (...), aunque luego lo amenaza: ¿Quiere el Sr. Dájer que hablemos de otros favoritismos y fobias, de asuntos personales que han impactado severa y frecuentemente su desempeño como funcionario? ¿Dónde creerá que trabaja el señor Dájer para que sus excesos no le sean señalados y criticados, sin necesidad de incurrir en calumnias?
Vaya... qué manera de tratar al compañero de viaje del Sr. Cervera Pacheco... que es, finalmente, quien sostiene la permanencia de muchos males en el Estado, entre ellos, el que el Sr. Dájer ya sabe.
Pero también qué manera de tratar a quien aceptó (¿no le quedó otra?) la aventura de ser candidato a la alcaldía de Mérida, y por ello se hizo merecedor de una diferencia ya inalcanzable de 50 mil votos a favor del PAN.
Pero más aún, qué manera de tratar al funcionario que el Gobernador tiene para atraer las inversiones a su estado. Es extraño, pero también es sospechosamente casual, más aún cuando se trata de quien ocupa el mismo puesto que lidereó Adolfo Peniche Pérez, uno de los principales financieros del pasquín y casi hermano de doña Dulce, y que además compartió en su momento con Arturo López Alonzo, del que el Sr. Dájer se expresa muy bien. Doblemente raro...
El asunto, para infortunio de quienes seguirán apareciendo en esa caricatura de relatos sociales de baja ralea, no terminó allá: ... "Si lo que quiere don Ricardo es conocer nuestras fuentes de información, le prometemos que le serán reveladas, en el momento en que él nos diga los nombres de sus prestanombres y cómo se le hace para el paso masivo de contrabando sin necesidad de ensuciarse la cabellera".
Son, sin duda, varias amenazas con clara firma. Y si el Sr. Dájer no las lee, habrá que dárselas a entender.
¿Sabrá el Sr. Dájer que ese periódico, que hoy le llama burlescamente "Chazán", que él piensa que lo calumnia por atribuirle una propiedad traspasada, o que cita el asunto de sus rentas, vínculos familiares o empresariales con despreocupación, es el mismo periódico que a diario se dedica a insultar a otros tantos yucatecos como él?
¿Sabrá el Sr. Dájer que ese Por Esto! que lo acusa de traficar con su influencias es el mismo que injuria un día y otro también a la ex-alcaldesa de Mérida, ex-diputada y senadora electa, Ana Rosa Payán Cervera? ¿Sabrá el Sr. Dájer, ese al que achacan asuntos estrictamente privados y personales que ocurren a él o a su esposa, que lo mismo le hacen al ahora alcalde de la capital, Sr. Patricio Patrón Laviada, al que ofenden -a él sí- con verdaderos infundios?
¿Sabrá el Sr. Dájer que en esa columna que ahora atiende su caso se ha hablado en repetidas ocasiones de la vida íntima de personas que han sufrido y sufren de serios problemas a consecuencia de lo ocurrido en sus vidas? ¿Se ha enterado que lo mismo insultan a una mujer que a un sacerdote? ¿Recuerda el empresario que en ese pasquín a diario se insulta a los propietarios del Diario de Yucatán, a sus hijos, a su esposa? ¿Y que en sus páginas se inscriben las más lacerantes calumnias contra un prisionero social y político al que acusan de un homicidio que todos saben que fue suicidio?
¿Sabrá que hace pocas semanas, esa misma pluma que lo señala con extraña exactitud, habló de un par de amigos suyos, a los que desnudó por ya no ser felices con su pareja matrimonial? ¿Sabrá que tarde o temprano un asunto similar, pero ahora relacionado con él, se puede difundir en esa sección?
De lo que está bien enterado, ni duda cabe, es que ese periódico tiene una fuerte simpatía y admiración por Cervera Pacheco, como la tuvo por Dulce. Son inversamente proporcionales al tamaño del odio que le dispensó a Víctor Manzanilla y a Federico Granja en su momento por negarles su único sustento: el dinero.
Pero eso no es nada nuevo, también es historia. Hoy ya sabe don Ricardo Elías Dájer Nahum cuál es el papel del periódico al que califica como veraz, y también conoce en carne propia lo que sienten muchas otras familias, muchos otros matrimonios, parejas, otras tantas personas, que han sido presa de esa y otra clase de bajezas que, ni se imagina, aún le faltan por leer...
Claro, a menos que entienda que todo esto ocurre bajo el cobijo, amparo y sugerencia de un gobernador cuyo estilo, a juzgar por su carta, no ha comenzado a conocer siquiera.
Al irse el Sr. Cervera, señor Dájer, no piense sólo en que se le acabaría su puesto... piense en que también -con toda seguridad- pueden acabarse muchos de esos males que hoy sufre la sociedad yucateca. ¿Se entiende? (Mérida, Yucatán, Méx., septiembre de 1997)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No es que la revista se haya vendido, los que escriben ahí eran priistas a los que cervera no les dio chamba, entonces atacaban a los funcionarios del pri, esperando cobrar el favor al pan, patricio tampoco les dio chamba y ahora atacan a los funcionarios de su administración, pero como ivonne tampoco les dio chamba, solo es cuestión de esperar para que la empiezen a atacar.

Anónimo dijo...

La verdad es que hay poca gente como Dajer, con los pantalones bien puestos. el año pasado demandó a Xavier Abreu por volver a sacar el tema del huracán, sería muy interesante saber como va esa demanda. Ahora, ha sido el único que se ha enfrentado a Bojóruqez por esquilmar a los meridanos con el impuesto predial. Se ve que le tienen envidia. Gente así necesitamos como políticos, no como los que tenemos ahora que solo saben robar y esconderse.

Anónimo dijo...

Si fuera honesto hubiera denunciado al dueño del pasquin cuando lo intentaba extorsionar.